miércoles, 21 de noviembre de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Sobre 2 ruedas
Un día de rebelión y sabiduría decidí
cambiar el caparazón que me proporcionaba el carro y opte por convertir una
bici en mi nuevo medio de transporte, Vasco
fue bautizado y su nombre es una oda a la mascota del oceanario de Lisboa –siempre
busqué algo propio para otorgarle dicho alias-
Soñaba con transitar
tranquilamente por las rutas que la capital me proporcionaba, el viento en mi
cara, la música desde mi iPod, la mirada amable de mis coterráneos, ellos sabrían
que al preferir este medio colaboraba con problemas propios de nuestra
ciudad.
Para mi desaliento todo fue menos que cercano. De Vasco no me quejo, fiel compañero y testigo de tan vergonzoso primer desplazamiento, el viento en mi cara no fue más que tierra y humo de carros, motos, buses, busetas, zorras e inclusive de personas -ruines fumadores- que impotencia darse cuenta que las ciclo rutas están construidas en las vías más superpobladas de la ciudad, ejemplo claro la concurrida 13. Mis oídos no oían mi música -que peligro por Dios-, cuando vas en bicicleta eres enemigo de todos necesitas tus 5 sentidos, pocas personas parecen entender que la ciclo ruta es vía de bicis, así que terminas contaminando con tu pito cada metro de la vía y además no consigues que la gente “amablemente” te de paso, en los cruces tienes que lidiar con los conductores que nos ven como despreciables oportunistas y cada semáforo en rojo se convierte en una carrera contra el tiempo, son 15 segundos de pedaleo intenso y esquivada instintiva de huecos, baches y charcos.
Valdría decir que odié montar en bicicleta por Bogotá, pero seré sincera y pese a lo pesimista del relato debo admitir que fue todo lo contrario. Logre derrotar la monotonía de la ciudad, encontré mi deporte extremo y me sentí orgullosa de lograr mi destino pese a los obstáculos. De una u otra forma recordé la esencia de Bogotá caótica y encantadora, así siempre la había querido y así la había elegido como sede de mi vida. Me quejare cada día de las molestias pero me será otorgada una nueva sensación de felicidad.
Ya que si señores, ahora ando sobre 2 ruedas.
viernes, 10 de agosto de 2012
La insobornable levedad del ser mujer
Corría Septiembre o era Mayo, ¿como saberlo realmente?, hacía tiempo que el tiempo no avanzaba me encontraba en
un periodo ridículo sin un espacio.
Siempre soñé con una vida des-complicada, donde los lujos fueran maniobrados por momentos puntuales o gustos
temporales, me aterraba la idea que algo me gustara por un periodo más largo
que mi conciencia de fin de semana. Tanto temor y tantas ganas de lograr seguir
con mis ideales grotescos, llenos de anarquía donde cada idea pasaba por una serie de filtros por miedo a que fueran infundadas, al llegar al ultimo filtro simplemente
ya no existía la idea ni un recuerdo de por que fue cuestionada tanto.
Pero como decía, corría
noviembre, yo no sabía lo inolvidable y trascendental
que sería ese mes para mí. Yo una mujer desdichada,
me cuestionaba todos los días el rumbo que le dí a mi vida, deseaba
profundamente haber tomado otro camino vocacional, tal vez como ingeniera o
abogada sería más feliz… Me odiaba enseguida por abatir en esas especulaciones,
volvía a mi miseria y me convencía que era lo correcto, el sentimiento de
miseria era felicidad y yo era feliz
pese a que no entendiera que así se sentía ser feliz.
Así que bajo esa premisa, corría un Feliz mes de febrero, mi espejo reflejaba lo que era la imagen tardía de alguien quien yo había olvidado. Pensaba
en los sueños de esa persona lejana pero los apartaba esperando desaparecerlos
por completo. Solo buscaba que el tiempo que había pasado me explicara como
llegue y hacia donde debía dirigirme, y aunque nunca lo hizo, debo admitir que corría
Julio, y el clima era detestable, la sociedad indignante y yo solo aprendía la insignificancia del ser, lo inolvidable en
un mes y lo insobornable que resulta ser dentro
un periodo denominado el periodo al ser mujer.
!Cuidado! sospechas de un tamal suelto en Buenos aires
Alguna vez cuando vivía en
Buenos aires logré conseguir lo que en el momento fue lo más exquisito que llegaría
a comer en meses, la dicha era tal que al verlo sentí que el aire susurraba las
estrofas de nuestro himno nacional, el “oh gloria inmarcesible” tuvo sentido, y
podía notarse bajo esas verdes hojas de plátano el sabor a hogar, a familia, a
barrio –aunque nunca viví en uno-
Eran 2, los condenados tamales
que había recibido producto de un trueque, mi felicidad no podía ser mayor,
solo esperaba compartirla con alguien que al igual que yo fuera digno de tan
distinguido alimento.
Bueno Realmente no pensé mucho
para elegir aquella persona, yo tenía un tamal de sobra y un novio Argentino
sobrado, eran directamente incluyentes.
No
puedo describir el tono de mi voz, mi expresión de acontecimiento al contarle
que esa noche iba a saborear un plato típico colombiano que le cambiaría la
vida. Llegue a su apartamento y corrí a su cocina le pedí afablemente que
pusiera la mesa.
En un comienzo no entendí mucho,
mis ojos no se acostumbraron a esa luz tenue que proporcionan las velas, me costó
unos minutos percatarme de lo pintoresco que era todo. La escena se torno así,
yo con 2 platos hondos donde había servido los tamales cada uno con una
rebanada de pan por supuesto, y mi
querido gaucho acostumbrado a sus bifes y su puré de papa, de pie abriendo una
botella de vino a la luz de las velas esperando por mi y el plato que cambiaria su vida. Tengo que sentirme
orgullosa, fuí fuerte y no solté la carcajada, de hecho fue tan gracioso que no
hice ningún comentario al respecto, me senté puse mi cara de sofisticada y devoré
mi tamal, claro que vi su sorpresa al encontrarse con tan curioso plato, y
claro que el vino no era menos que poco agradable para acompañarlo, nunca
pregunte su percepción del plato, me conforme con haber roto un mito que nunca
me había cuestionado
¿Es acaso el vino un buen
acompañante del tamal?
viernes, 3 de agosto de 2012
Yo propongo veto
Articulo columna de opinión
Revista Viutik segunda edición www.ideasjovenes.com
Abril 2010
Revista Viutik segunda edición www.ideasjovenes.com
Abril 2010
Por casualidades
de la vida terminé en un debate acerca de
la educación en Venezuela, educación que es obligatoria (como en Colombia), y gratuita
(como no lo es en Colombia) también cuentan con subsidios en alimentación,
transporte e incluso hasta descuentos en diferentes productos y servicios, Pues
que bueno un aplauso por ello, mas es un hecho que poco me importó, lo que me
dejo pensativa fue un asunto más del tipo de clases que se impartían, y como en la educación media se dicta obligatoriamente una asignatura conocida como “premilitar” la cual consiste en nada más y nada menos que el manejo de armas y técnicas de
combate, y si por algún motivo (pánico, accidentes inesperados, vagancia) no aprueban la
asignatura simplemente no obtienen el grado… fue ahí, en ese momento donde pensé en lo
adelantada de la educación Venezolana, la educación para futuro, bueno por
lo menos si para un futuro cercano que parece
querer Hugo… tras un rápido ejercicio mental, pensé
que en Colombia sucedía algo tal vez parecido con todos aquellos manifestantes concentrados principalmente en universidades públicas o hinchas
inconformes de cualquier equipo, los cuales sin duda serían medallistas olímpicos
en lanzamiento de… cualquier cosa, lo que les pongan ellos lo tiran claro que también pensé que ideológicamente
ellos parecen estar en una posición mas del tipo anarquista y sería difícil saber qué partido tomarían en caso de un eventual
conflicto con nuestro vecino bolivariano. Es así como Colombia no deja de ser un país expuesto, a
merced de este tipejo, que no le basta con acabar un país tan prominente como
lo fue Venezuela, quien practica la política de guerra, esperando sumar partidarios, al motivar el odio hacia nuestro
país, y aunque para nada estoy de acuerdo con los conflictos sin importar su
tipo, debo admitir que tanta especulación mal intencionada y ridícula me motiva
a proponer una solución ortodoxa... y
que mejor para nuestras vidas de alegres Colombianos capitalistas, que vetar a
este individuo… no más amenazas, ni frases celebres, no más incoherencias (para
incoherencias nuestros políticos nos bastan), no más burlas, no más “huele
azufre”, no más caricaturas, no más “porqué no te callas” no más declaraciones,
no más pendejadas… No más publicidad
gratuita para Chávez
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PERFIL
- Vivian A. Melo -PopiMelo-
- Bogota, Cundinamarca, Colombia
- Vivian Andrea Melo, estudiante de mercadeo y publicidad del Politécnico Gran Colombiano. Actualmente me encuentro haciendo un diplomado en redes sociales Logros recientes: culmine exitosamente todas las materias de la carrera. Nací un Martes 13 del 87, vi la luz por primera vez en Bogotá, pero me críe y forje gustos y disgustos en Cúcuta. -Me definen como chistosa, dicharachera y buena gente, aunque soy incapaz de aceptarlo porque me defino humilde. Me apasionan las redes y sus alcances en estrategias de marketing. He trabajado y me he divertido en un par de buenos sitios. Actualmente redacto artículos para Viutik www.viutik.com y hago parte de la Red de bloggers del politécnico grancolombiano, antes hice practicas en Italian Beauty en el área de mercadeo de la marca Gamma italy, en algún momento trabajé como mesera así que preparo un excelente café. Fanática y jugadora de Fútbol. Leo y me distraigo pero nunca leo distraída y recaigo una y otra vez en mi adicción al cine.

